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01Hola Celia: tengo 25 años y estoy empezando algo ligt con un hombre más grande, él tiene más experiencia que yo en la cama. Me pide cosas en el oral y me cuesta mucho desinhibirme. Necesito un consejo para ver qué puedo hacer porque tengo miedo de perderlo por no ser buena en la cama. Él me dice que mirar pelis porno me puede ayudar y que tengo una vagina de bebé, rosadita. ¿Es normal eso?

Muchas gracias. Espero tu respuesta, Ariana.

Hola Ariana: ¡Gracias por escribirme!
Es muy difícil que una mujer de 25 años tenga vagina de bebé, esa será una interpretación de él, pero quien te lo puede decir es una ginecóloga. También puede ser que si él es un hombre mayor, al verte a vos más pequeña, te diga inocentemente esas cosas, en sentido cariñoso.

Cuando hablás de “un hombre más grande”, ¿a cuántos años te referís? Tal vez sería bueno preguntarte: ¿para qué querés tener una relación light con un hombre más grande?

Si te inhibís porque te pide cosas que vos no podés hacer (por falta de experiencia) quizás te convenga buscar una relación con un par tuyo con quien puedan aprender y experimentar juntos.
Si estás con dudas esperá, respetate. La primera regla para la salud sexual es: “No hagas nada en contra de tu cuerpo, de tus creencias, no accedas a algo que te inhibe y para lo que no estás lista”.

Ahora, si después de reflexionar sobre estas preguntas decidís continuar con él, lo mejor es que te tomes un café conversador, le cuentes lo que te pasa. Es bueno que sepas que ningún hombre te va a dejar por esa causa (según tu referencia –tengo miedo de perderlo por no ser buena en la cama- ) y si te deja es mejor que eso suceda ahora y no después, pues no merece una mujer como vos.
No permitas que sus exigencias te inquieten.

Cariños, Celia.

sexoVivimos en un mundo en el cual la velocidad del cambio nos deja atónitos en muchas áreas y la sexualidad no ha escapado a ello. El ritmo de vida cada vez más acelerado altera las relaciones sexuales.

Los cambios del mundo actual no corresponden a los ritmos de una vida sexual armoniosa: los distintos horarios, las dificultades económicas, la revolución informática, los problemas ambientales, las urgencias que reemplazan a las prioridades, etc., afectan
a las parejas determinando muchos desencuentros sexuales para los cuales el individuo no está preparado.

El estrés laboral destruye la belleza de la vida y torna a la sexualidad en monótona; alimentando el riesgo de que la historia nos pase de costado.

Observemos estos cambios y reflexionemos desde una perspectiva diferente:

¿Cómo nos preparamos para no caer en la rutina sexual?

¿Que hacemos cuando el orgasmo no llega?

¿Y cuando hay otras disfunciones sexuales?

¿Cuando está cansada después de cuidar a los niños y no tiene deseos?

¿Cuando pone excusas para no hacer el amor?

¿Cuándo hay problemas de ansiedad?

¿Como resolvemos el conflicto entre lo que nos pasa y lo que queremos?

Hoy el rol de la mujer ha cambiado; antes el hombre era el proveedor, el que tomaba la iniciativa y dirigía los instrumentos de la orquesta sexual; era el responsable del goce de ambos.

Ahora es diferente: la mujer se convirtió en la nueva luchadora y abandonó el papel de antigua sometida. Esto provocó una nueva mirada sexual: la liberación femenina trajo aparejados cambios que descolocaron al hombre sumergiéndolo en la deriva -sin encontrar todavía- el carril de una sexualidad equilibrada.

El mundo actual requiere de nuevos aprendizajes; el ser humano debe prepararse para vivir una sexualidad plena y afectiva en un mundo cambiante.

En consecuencia:

• Es importante que el hombre observe y abandone sus viejos prejuicios para imbuirse de nuevas prácticas.
• Es recrear las relaciones y encontrar nuevos maneras de dialogar. Compartir y no competir; colaborar y no boicotear; flexibilidad y no rigidez; acordar y no rivalizar.
• Es imperioso tener una vida basada en la integridad y aprender a vivir una sexualidad sana con reglas coherentes.
• Es desechar la creencia de que el otro tiene que pensar como yo pienso y aceptar que hay otras verdades que la mía.
• Es necesario atreverse a pedir ayuda profesional y reflexionar desde un lugar diferente en el andar sexual.
• Es obtener el placer de hacer cosas juntos.
• Es abrir el corazón y soltar los miedos.
• Es darse bienestar.
• Es reconocer que los seres humanos necesitamos autoconocimiento, devoción, recurrencia, pasión, alegría, sinceridad, compromiso, dedicación, amor, entusiasmo, honestidad, tiempo… y recobrar espacios perdidos para tener una sexualidad impecable.

La invitación es a recordar:

Descubrir ese amor que compromete la vida y los esfuerzos. Compartir la aventura de la vida llamada pasión. Abrir las manos, cuidar la pareja y nutrir la sexualidad. Recultivar el espíritu y dejar de lado la banalidad.

No teman ser grandes. No teman apasionarse…..

Celia Laniado